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Viernes

Viernes. En el mismo parque, con la absurda e incrédula compañía de la soledad, más frío. A lo lejos entre la niebla creo ver tu imagen esperándome, con la sonrisa de siempre y los brazos alzados hacia mí, buscándome dulce estafa que atormenta. ¿No es acaso tu recuerdo la peor sombra del invierno? Exhalo al aire un suspiro y es como si estuviera fumando, pero ese humo no calienta, mis agrietados labios se han congelado tiemblan mientras intento recordar como era aquello de tus besos tan cálidos como aquella primavera la cual compartimos. Hace tiempo que no hablamos y piensas que no te escribo y en realidad nunca he dejado de hacerlo aunque mis palabras sean como invisibles para ti, ¿Quién sabe si me lees o si ignoras todo lo que venga de mi nombre? ¿Quién sabe si te aludes en mis versos o crees ciegamente que van por otro? Nunca he dejado de esperarte. No han existido besos, ni abrazos tan sinceros como los que nos dábamos, no he dejad...

Sobre la primera vez:

Desde pequeños, nos meten en la cabeza que el amor existe y que todos lo encontramos, que es mágico y una experiencia única, que nos da la mayor felicidad. Lo que quizás no nos dicen es que el amor duele, que no es eterno, que al final quedan los recuerdos y ya, has de pasar página como si nada, como si fuera algo fácil. Nos hablan de que la primera vez ha de ser especial, con la persona a quien quieras y te quiera, mejor dicho, con tu pareja, que es algo que duele y que la virginidad es algo que nunca vuelve, que es un paso más para pasar de niño a adulto, y que debemos de estar muy preparados y seguros de lo que hacemos y con quien lo hacemos. Y mi pregunta es, ¿qué pasa con los amores prohibidos / no correspondidos / platónicos? ¿Qué ocurre cuando se quiere con todas las fuerzas y esa persona no corresponde de tal manera? Encuentras a otra, claro está, pero no es lo mismo, sigues pensando en la otra, en ese amor imposible que desgarra como miles de cuchillos el a...

Ven.

Ven aquí cariño, la luna está pendiente de nuestros besos, desnúdame con esmero, devuélveme la ilusión que te llevaste aquel día, quiero saborear tu seguridad y masticar tus dudas teñirme de tu pálida tez mientras sudas, admirar tu olor, saciarme de tu cuerpo, saciarme de ti, recorrer tus lunares, dibujar las mejores caricias que nunca sentiste. Ven, mi amor, mi único amor, escapémonos de la vida cotidiana tan solo por un instante, un instante que dure más que una eternidad, déjame contemplar la mejor escultura que ha creado el hombre, enamórame una vez más, quiero ser tuya, solo tuya, de nadie más, regalarte mi alma, mi vida, mis gemidos, quiero ser tu esclava, la prisionera de tus dedos, la dueña de tu sonrisa, la amante de tus sábanas. Debórame cielo, hazlo y luego vete, vete lejos, déjame echarte de menos y luego vuelve, vuelve y ámame como si fuera la primera vez, como si aún pudiéramos recuperar el tiempo perdido.

Mudanza

¿Dónde estoy? Hoy me he levantado con la extraña sensación de que este no es mi lugar. Cuando cambié de habitación no me resultaba todo tan chocante, ahora todo se tiñe de recuerdos ilógicos, pese a que todo se supone que está en su sitio: mi cama, los peluches, la máscara de Venecia, los cuadros de Londrés, el del mini morris clásico rosa, mi escritorio, los mismos bolígrafos gastados, una fotografía de la infancia, mi espejo, mi cojín de corazón, el osito con el que aún duermo abrazada, el desorden de antiguas revistas, una medalla que gané en unas olimpiadas de gimnasia rítmica pero, espera, ¿Dónde están mis libros? Ahí en la estantería puedo observar diversos diccionarios, latín, griego, inglés, español, francés (yo siempre fui la amante de las letras) pero, ¿y mis clásicos? ¿Dónde está 'La Celestina' o 'El perro del Hortelano'? ¿Dónde están mis libros de poesía, de Bécquer, de Darío, de Machado, de Cernuda (entre otros)? Se han quedado en el ...

Domingo de soledad.

Otro domingo más en el que me pudro con la rutina mientras pienso en el horizonte de tus ojos (ahora tan lejano) y descubro dentro de mí que he perdido las ganas de mi misma al no tenerte. Aquí encerrada en estas cuatro paredes que me asfixian con la angustia de no saber de ti, este domingo debería ser de descanso y no de desaliento al recordarte mientras tu perfecta sonrisa era la mayor de las tentaciones. Este día debería estar fijado para comernos a besos mientras el mundo a nuestro alrededor se paraliza, podríamos demostrar que la paz existe y que la crisis no es excusa para querernos un poquito más. Deberíamos soñar con la victoria de un abrazo y con que el frío puede ser una evasiva para que nuestro fuego derrita las calles y parezca que aún estamos en verano y disfracemos este domingo de la floreciente primavera.

Déjales.

Deja, déjales que hablen, que gasten su tiempo mencionando tu nombre, deja, déjales que mientan, y así quien quiera conocerte, puedas mostrarte verdadera. Deja, déjales que inventen, y así te darás cuenta de lo importante que eres, deja, déjales que rían, que demuestren lo miserables que son sus vidas. Deja, déjales que insulten que sus críticas te hagan más fuerte, deja, déjales que maldigan tus logros y tus grandes días, Deja, déjales que critiquen, tú simplemente vive, deja, déjales que manipulen, y haz que al menos tu recuerdo perdure. Porque, si te conocen, hablarán, si eres feliz, inventarán, si lloras, reirán, si sueñas, te insultarán, si te va bien, maldecirán, si tienes defectos, criticarán, si tienes virtudes, mentirán, si dices verdades, manipularán. Pero, así, lo único que consiguen es mantenerte viva, y la vida devolverá con flores lo que parecen espinas, respira, respira tranquila, y con la cabeza en alto, haz que admiren tu sonrisa.

quizás

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Relativismo, escepticismo, convencionalismo.

Y quizás los sofistas tuvieran algo de razón y algo de sentido común al decir que todo es relativo, pues, lo que a mí me parece verdadero sobre aquello que tuvimos no es más que lo que me mostraron mis negados sentidos los que un día me engañaron, y si hablamos de escepticismo que peor realidad que tus labios cuando decían 'te quiero' al igual que los míos y lo único que querías era tenerme comiendo de tu mano, ya que tú nunca sentiste lo mismo, solo tenías miedo y te refugiabas en mis brazos por no perderte en un abismo en el que quedaras solo sin remediarlo, y hablando de convencionalismo, tú siempre supiste utilizarlo, tenías el poder sobre mis vicios y me hacías creer que era bueno lo que en realidad era malo, como si se tratase de un político que engaña a un ciudadano, tú tan solo eras un niño buscando tu placer, pero haciendo daño.

La diferencia entre tú y yo

Yo que siempre fui, de café con leche y tres cucharaditas de azúcar, y tú que preferías tomarlo solo, en los labios sintiendo la amargura yo que siempre fui de cocacola y tú de cerveza a mí siempre me gustó dormir, y tú preferías ver un partido y madrugar de cabeza, yo que era tan 'hacer el amor' y tú tan 'follar salvajemente' tan descuidado como siempre, pensando que el sexo puede llegar a serlo todo. Yo que siempre fui de paseos por el parque, de besos en el cine, de esos pequeños detalles, y tú que preferías esconderte en sitios prohibidos, soltar mi mano si de casualidad estaban tus amigos. Yo que pensaba que volar era ir despacio disfrutar cada momento, pero sin prisa, tú que pensabas que estarías mejor en otros brazos, que tardarían menos en desabrocharte la camisa. Yo que era tan, inocente, romántica, tú que eras tan galán, tan Don Juan, buscando en otras faldas. Yo que siempre fui de decir 'te amo' por sentirlo...

inolvidable.

Tal vez, nunca llegaste a comprender lo importante que llegaste a ser para mí. Tal vez, nunca entenderás que tus pupilas verdes, me hacían soñar, que nunca me rendí. Quizás, el amor sea eso, que perdura con el tiempo, que siembra y crece de raíz. Porque puede que no sepas que sigo pensando en tus besos, y en tu forma estúpida de sonreír. Y aunque ya no pienses en ello, te amé, y quizás aún te amo, quizás nunca te olvidé, porque aún eres importante, aún eres especial, y qué te digo si no he podido volverme a enamorar, que han pasado las estaciones, las lluvias, el sol, el frío, el calor, y aún no ha desaparecido tu recuerdo, ni ese amor que ahogaba, ni mis lágrimas, porque puedo hacerme la valiente y decir que te he superado, pero miento, (ya que ese amor era el que me mataba y me sigue matando) No sé qué pensarías, si te dijera que te sigo esperando, me llamarías loca tal vez, pero yo sé, que en realidad lo nuestro...

Domingos sin ti

Y comprendió que quizás los domingos dolían tanto porque, traían recuerdos anhelados del fin de semana, o recuerdos enlazados con otros días de libertad, en los que la libertad consistía en aferrarte a unos brazos que te agarraban pero te hacían sentir completamente libre, esa sensación, ya sabes, cuando la persona que quieres te hace volar aún teniendo los pies descalzos sobre la tierra, llegando alto sin necesidad de ponerte tacones, la sensación de felicidad al notar sus manos acariciando tu tripa, su mirada impresa en tus ojos.. ¿Qué locura no? quizás los domingos sean esos días en los que, al ser el final de una semana, necesitas el consuelo del amor, el cariño de unos labios que no duden en besarte, quizás los domingos sean los días de estar viendo una peli abrazados, con palomitas y una manta ahora que se acerca el frío, aunque esa solo sea una excusa para estar aún más juntos, porque los domingos puede que sean para quedarme dormida en tu hombro, y tú sonrías al sentirme res...

¿Olvido?

Ya no sale ni un 'te quiero' de mis agrietados labios, ni ninguna lágrima de consuelo, ni desilusión, ¿Qué es lo que queda? dime qué es lo que queda cuando ya no sientes nada, cuando solo hay desvanecidos recuerdos, cuando termina el amor. Ya no es blanco, ni negro, ni calor, ni frío, ni verano, ni invierno, dime entonces, ¿Qué es lo que queda cuando no ves felicidad, pero tampoco notas el dolor?

¿summer love or love of summer?

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El verano se acaba, al igual que todas las cosas buenas, al igual que todas esas cosas que nos hacen felices, que nos hacen sentirnos vivos, como cualquier verano, este ha tenido grandísimos momentos, he conocido a personas geniales (y personas no tan geniales) han sido casi tres meses de momentos únicos, irrepetibles, de diversión, de locura, de risa, de piques, de lágrimas, de amor, de sueños, de ilusiones, de esperanza, tres meses en los que puede llenarte más una semana que cualquiera, una semana como por ejemplo en la que por casualidades de la vida, o por destino, llámalo como quieras, conoces a una persona, que hace que pierdas completamente la cabeza, una persona que con solo una mirada hace que te tiemblen las piernas, una persona que con solo una sonrisa hace que sonrías tú también, una persona que con una palabra puede destruirte, y con otra darte alas, esa persona en la que ahora estás pensando mientras lees esto, sí, ese amor de verano que ha conseguido darte las mejores y...

Puedo.

Puedo volverme filosófica y cursi si tú me miras y detienes el tiempo, si en mi pecho crece algo lento que va destrozándome en silencio. Puedo intentar escapar de una llama que arde sin miedo como un huracán que arranca edificios a través del viento. Puedo sentirme feliz si tú gritas mi nombre desesperado a lo lejos, si la distancia no es excusa para querernos si tú a pesar de todo, también deseas mis besos. Puedo echarte de menos, contigo puedo correr el riesgo de quemarme en este infierno.

Como si nunca hubiéramos existido.

En esta peculiar ciudad donde habitan los sueños caminan dos corazones que un día tuvieron dueño. Esos corazones son el tuyo y el mío cada uno por un lado caminan por distintos senderos y se limitan a olvidar el pasado. ¿Dónde quedaron aquellos tiempos del ayer? ¿Dónde quedaron aquellos labios que suspiraban? ¿Dónde quedaron aquellos tiernos besos? ¿Dónde quedaron aquellas mágicas palabras? Todo lo ha borrado el tiempo, todo se ha convertido en aire... Ahora solo existen sombras, tristes versos de un poeta enloquecido, besos encontrados entre sueños, intentos de olvido. Todo sucede sin prisa, todo sucede sin pausa... Desde aquella inesperada despedida, ya nunca fuimos los mismos y aunque duela, todo quedó como si nunca hubiéramos existido.

Como en las redes sociales..

Ojalá sacarte de mi vida fuera tan sencillo como borrarte de tuenti quizás, dejar de seguirte en tuiter, bloquearte de whatsapp tal vez. Ojalá fuera tan sencillo pasar de ser amigos a desconocidos, o simplemente dejarte como un simple contacto más. Si pudiera eliminarte de mi alma, borrar las huellas que dejaste, en mi corazón que está vacío, depositar en una papelera de reciclaje nuestros recuerdos, y no sentirlos más... Si fuera tan simple como borrar nuestras fotos, y no verlas más... Si pudiera cambiar tus besos por un móvil nuevo, si cualquier tecnología me hiciera tan feliz como lo hiciste tú, todo sería diferente. Pero por desgracia o por gracia hay cosas que ni los tecnológicos saben inventar; como el amor, como los besos, como la locura, como el calor de tu cuerpo, como esa sensación de felicidad. Porque aunque no lo creas no es nada fácil dejar de pensarte, pasar página, conocer a otros hombres, probar otros labios, sentir esa magia que con...

Baby.

Gritas que deseas encontrar el amor verdadero, esperas ansiado a que alguien te robe el corazón, disparas lágrimas cuando las cosas no van bien, pero tampoco haces nada para quedarte a mi lado. Dices que soy esencial en tu vida, suplicas que no quieres perderme jamás, me calmas con palabras, impidiéndome que te olvide, pero te vas, empujándome hacia otros brazos. Me aprecias un día, al otro me ignoras, me pisas, me tumbas, me subes al cielo, das una de cal y otra de arena, como si yo pudiera o debiera vivir toda una vida esperando. Suplico y lloro, mientras tú te empeñas en buscar calor con otros besos, echando a volar lejos de mis alas, deseas tenerme, o tal vez no, pero si de verdad me quieres, no hagas que siga con este calvario, porque quizás llegue el día en que te olvide sin quererlo, quizás llegue el día que encuentre a otra persona, quizás esa persona me haga la más feliz, y quizás sea cuando tu extrañes y desees más que nunca mis labios.

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La brisa del mar gritaba tu nombre, mientras el cristal de tu olvido, apretaba con más fuerza. Abundaba en mi pecho un nudo atravesando, y quería apartar los recuerdos pero el viento regresaba con tu perfecta sonrisa. La arena quemaba como aquella tarde, tan fugaces nuestros cuerpos emprendidos en pasión; deseosos de caricias y de besos. Qué locura eso del amor, que agita, que disfraza, que hace sollozar. Y éramos como niños, queriendo probar el sabor de un nuevo helado, con ganas de empezar otro amanecer. Enredados en un puro sentimiento, que ata, que duda y que cuestiona, pero que al mismo tiempo da la mayor felicidad. No esperes que te olvide en un instante vida mía, no depende de mí que sin querer regreses, despacito, atormentando, con cualquier movimiento que me hace recordarte; como esa brisa del mar, como esos granitos cálidos de arena, como esos niños construyendo castillos en la orilla, llenos de esperanza y de ilusión, sin pensar en que puede llegar...

¿Por qué recuerdos?

¿Por qué llegáis a mi mente, dejándome suspirando el corazón, abriendo heridas del pasado, gritando la nostalgia por lo que ya no está, martiriosos recuerdos? ¿Por qué subcionáis mi alma, intentando arrebatarme la razón, recordándome lo mucho que he llorado, obligándome a llorar una vez más, odiosos recuerdos? ¿Por qué? si él no va a volver, de qué sirve alimentar la pasión, de qué sirve recordar lo besado si mi ángel no va a regresar. ¿Por qué, tormentosos recuerdos? ¿Por qué tratáis de castigarme avivando de nuevo en mí la ilusión, despertando el interés por quien no está a mi lado, engañándome con que un día volverá, meláncolicos recuerdos?

Querido;

Aún conservo aquel cacao, aquel que me compré para que nunca te cansaras de besarme, aquel que con el tiempo se ha ido desgastando, pero no debido a ti, tampoco por otros besos ya que nunca quise regalarle a nadie aquel sabor tan dulce (sabor fambruesa-sabor vainilla) que quise entregarte solo a ti. Queda poco de ese cacao, lo he tenido que utilizar para calmar estos labios, para tapar esas grietas que dejaste, para disimular estos pellejitos que ya no me arrancas al besar (ya nunca me besas). Te di mi corazón y estos labios de los que hace meses no quieres saber nada, no te culpo, el tiempo se ha encargado de borrar el cariño (pero no por mi parte) y lo que no sabes, es que te hubiera dado tantas cosas... te hubiera entregado lo más valioso para una mujer, su cuerpo. Pero sé que es ley de vida perder aquello que queremos, sé también que tal vez no luché lo suficiente, y puede que esto me sirva de lección, ya tienes a otra que te alegra los días (y las noches). ...

incompleto

Desde que nos fuimos alejando ha dejado de llover, pero no en mi corazón, ha llegado la primavera y han florecido los campos, se ha abierto el cielo y todos parecen felices, hemos cambiado de estación como es lógico pero dentro de mí aún hay nubes con indicios de invierno con indicios de tormenta. Desde que nos fuimos alejando han pasado los meses y en mi mente aún están presentes los recuerdos, y por más que quiera echarlos no se alejan, ellos no son ni como tú ni como yo ellos no son tan orgullosos ellos prefieren quedarse a pesar de que hacen daño