Luna llena.
Hoy es luna llena, pero, qué vacía la siento sin ti. La anterior a esta que vi estaba en la playa, a tu lado, rodeada de tus falsas caricias y tus labios de Judas, ¿cómo pudiste ser tan traidor? Y lo peor es que me dejaste con las ganas de más, de beber más veneno de tus insípidos besos, que no saben a nada pero que crean tal adicción que me vuelve loca, y qué pena que este amor que tengo guardado no sirva para nada excepto para llenarme de recuerdos como los de esa noche, aquella mágica noche de la que tú posiblemente ya no recuerdes nada, tan sólo una fiesta más del verano, cosa que para mí, por desgracia, fue algo más, mucho más, sí... Aquella noche no sólo nos acompañó esa gran luna llena, a un mes del día de hoy, aquella magnífica luna que se volvió amarilla acariciando las horas del amanecer, aquella que pude ver desaparecer entre el deseo y la pasión que sentíamos... También se pusieron de acuerdo los pirotécnicos para encender durante toda la noche aquellos maravil...