Entradas

Mostrando entradas de enero, 2014

Eras

Eras como una ducha después de comer sin haber hecho la digestión, como ser del partido contrario a Franco en la Guerra Civil, como dejarse el brasero encendido después de haberse ido a dormir, como una tormenta en un lugar repleto de árboles. Así de peligroso, así de tentador. Como ver una película de miedo en una casa vacía y de noche, como coger la moto sabiendo que le falla el freno, como presentarse a un examen sin haber estudiado, como la carretera en días de lluvia. Así de peligroso, así de tentador. Como el latín eramus , pues éramos, estábamos y existíamos Numquam erimus porque nos herimos, y qué pena porque nuestras sonrisas eran un cuadro perfecto cuando estaban juntas, pero eso ya solo es pasado, lo sabemos. Nunca verás mis lunares, ni yo la luz de tus ojos en mitad de un orgasmo, y qué triste resulta pensarlo.

Manías.

Por el alcohol te perdí, y en él intenté encontrarme, cuando mi única compañía, era tu ausencia, tantas noches intentando olvidarte, con unas copas de más. ¡Qué manía esa de ahogar las penas con el sabor amargo de mi tormento!

Flash-Back

No te preocupes, corazón, si alguna vez, ves tristeza en mis versos. Mis labios muestran una sonrisa, aunque no lo creas, solo es algo de nostalgia, que en ocasiones aparece y me desnuda, empujándome al vacío. No te preocupes, vida mía, si notas frialdad en mis palabras. No te sientas culpable, mi cielo, que estoy de pie, aunque no lo parezca, y esta lágrima sólo es: un flash-back de tu recuerdo.

Las dudas matan

Ella se mostraba con una sonrisa, pero en realidad se estaba oxidando por dentro, en ocasiones había hecho de maestra con sus amigos, y esta vez debía de aplicarse sus  propios consejos. 'Quiero conocer tu verdadero 'yo' tradúceme tus silencios, y así quizás pueda entenderte' -Le dijo, él calló, como quién escucha el sonido del viento. Aturdida esperó una respuesta, como si ella fuera el motor de su tiempo, gritó al cielo y pensó: 'Esta confusión está agrietando mi pecho'.

La compradora compulsiva

Me he comprado un brasero nuevo, dos mantas, tres chaquetones parka, cuatro sábanas de franela, cinco pijamas de pelito, seis rebecas de lana, siete pares de calcetines hasta las rodillas, ocho pares de guantes, nueve bufandas, y diez sudaderas térmicas.                                                (Y aún tengo frío.) La gente me mira y habla ignoran lo que me sucede, se empeñan en gritar: '¡Ahí va la compradora compulsiva!' creen que soy una caprichosa, y lo que desconocen (que quizás tú tampoco hayas llegado a pensar) es que, mis compras solo son técnicas, para aguantar este invierno, y abrigarme siempre que tú no estás.

Ojalá...

Ojalá tuviera palabras suficientes para expresar todo lo que me hace sentir tu mirada, pero por desgracia no escribo tan bien como quisiera.Ojalá pudiera escribirte un poema en condiciones, el cual consiguiera iluminar en tu interior algo que te hiciera acercarte a mí. Ojalá existiera una fuerza mayor a toda la fuerza gravitatoria de los planetas que te atrapara en mi sonrisa. Es difícil querer, cuando esa persona a la que quieres ya no siente amor, o cuando ni si quiera lo ha sentido, es complicado darme cuenta que, haga lo que haga, escriba lo que escriba, nunca podré tenerte como algo más que una amistad. Y lo que más duele es pensar que me estoy enamorando sin quererlo, y tengo miedo de perderme en un sentimiento que me hiera más de lo que ya me han herido. Dicen que vale la pena esperar, pero es que el paraíso de tus brazos es tan tentador que muero por encontrarme algún día entre ellos, y ojalá ese día llegara pronto, porque es duro querer hacer algo y no poder, por desconfian...

Cada vez te quiero más.

No intentes esquivarte de mis pensamientos, vida mía, quédate un poco más, aquí, en mi deseo de ver una mueca de felicidad en tus labios y que sea por mí. No quiero despertar de mi sueño de encontrarte en el desliz de tu cintura a tan solo 1 cm de la mía, déjame contemplar tu belleza interna mientras miro la luz de tus ojos, brillantes de mí, tan llenos de poesía, tan difícil de describir. No hay otros, cariño, he intentado poner mi mirada en otros cuerpos, poner mis labios, en otros besos, pero no ha funcionado, ni el tiempo ni otros clavos, han conseguido sacar la huella que dejaste en mi alma. No creo en el olvido cuando el amor es lo que hace vivir, permíteme llenar tus días de bellos colores aunque llueva, de calor aunque haga frío, de sonrisas aunque por dentro quieras morir. Yo solo quiero que tu risa no se apague jamás, que sigamos sonriendo juntos, que nuestros besos sean la mejor armadura de cualquier guerra allí fuera, que nos envidien p...