Eras
Eras como una ducha después de comer sin haber hecho la digestión, como ser del partido contrario a Franco en la Guerra Civil, como dejarse el brasero encendido después de haberse ido a dormir, como una tormenta en un lugar repleto de árboles. Así de peligroso, así de tentador. Como ver una película de miedo en una casa vacía y de noche, como coger la moto sabiendo que le falla el freno, como presentarse a un examen sin haber estudiado, como la carretera en días de lluvia. Así de peligroso, así de tentador. Como el latín eramus , pues éramos, estábamos y existíamos Numquam erimus porque nos herimos, y qué pena porque nuestras sonrisas eran un cuadro perfecto cuando estaban juntas, pero eso ya solo es pasado, lo sabemos. Nunca verás mis lunares, ni yo la luz de tus ojos en mitad de un orgasmo, y qué triste resulta pensarlo.