Nos encariñamos con la piedra de tanto tropezar con ella, o eso dicen, pero ya no, me niego a tropezar con la misma piedra que me hace caer una y mil veces más, me niego a autodañarme creyendo que no va a doler, que ya ha dolido suficiente. No, esta vez digo no, no quiero tropezar de nuevo con el mismo error habiendo caminos diferentes, más tranquilos, menos amargos, más bonitos. Esta vez quiero poder disfrutar de la brisa del mar sin nudos en la garganta que me ahogen, ya estuve demasiado tiempo anclada al pasado, a una sonrisa que tan sólo decía mentiras y que regalaba besos por conveniencia, se acabó, a día de hoy me doy cuenta que ya he dedicado demasiado tiempo intentando cambiar a alguien que aún no se ha dado cuenta que lo tiene que hacer por sí mismo. Me libero de tu cabo, de tus cadenas, hoy salgo a flote después de tantos años.