----
El ser humano tiende casi siempre a echarle la culpa al otro de su dolor o de su mala suerte, cuando eso no es cierto, nos engañamos pensando que nosotros somos los buenos y que el enemigo es el que está en frente cuando en realidad cada ser es su propio enemigo, el único capaz de dañarse, vivimos en una farsa porque la gente que nos rodea suele decirnos cosas como "¡Qué mal se ha portado contigo!" e intenta dar consejos para crear un escudo que realmente no sirve para nada. Las cosas suceden tal y como tienen que suceder, y a veces suceden cosas que no nos gustan pero ello no quiere decir que seamos más o menos desgraciados, deberíamos escucharnos más a nosotros mismos y menos a la gente de alrededor porque, al igual que el enemigo está dentro de cada persona, el mejor amigo también, y casi nunca nos damos cuenta.